En el trabajo, no basta con “decir lo correcto”: también importa cómo lo dices. Dos elementos clave en la comunicación profesional en inglés son el registro y la cortesía. El registro es el nivel de formalidad (cómo suena tu mensaje); la cortesía es la forma en que expresas respeto y consideración. Cuando manejas ambos, reduces roces, fortaleces la colaboración y proteges la confianza: una habilidad esencial en cualquier equipo.
¿Formal o informal?
Hablar de formalidad no significa que lo formal sea siempre “mejor” y lo informal sea “malo”. La idea es ajustar tu forma de hablar según el contexto, la relación y el canal: reunión, correo, chat interno o presentación. Un registro demasiado formal puede sonar pomposo; uno demasiado informal puede proyectar exceso de confianza o falta de criterio. El equilibrio se nota en detalles: elección de palabras, estructura de frases y tono.
La cortesía como herramienta profesional
La cortesía no es “ser amigos”. Es mantener un trato cordial, cálido y respetuoso para que el trabajo fluya. En entornos corporativos donde la comunicación es constante, un tono cortés reduce tensiones, mejora la cooperación y contribuye a un clima laboral saludable.
Cómo sonar formal y cortés (sin sonar artificial)
Evita contracciones al escribir cuando buscas mayor formalidad: I am vs I’m.
- Reemplaza lenguaje vago (thing, stuff, whatever, a lot of, yeah, guys) por aquello a lo que en realidad te refieres.
- Usa softeners para evitar órdenes directas:
- Send the details. → Could you please send the details as soon as possible?
- Al discrepar, valida el mensaje primero y luego plantea tu punto:
- I see your point. However, I’m concerned about…
En Competent sabemos que dominar registro y cortesía te ayuda a sonar claro, profesional y confiable en cualquier contexto laboral. En cada sesión realizamos una practica oral intensiva con situaciones reales y con feedback inmediato.